Estoy biedd!!!

El sábado tuve las primeras pistas: molestias de garganta, que se fueron acentuando a lo largo del día hasta convertirse en dolor hacia la noche. El domingo a las 7 me desperté con la sensación de estar tragando cristales. Y ya no me pude volver a dormir. Tomé un par de tés bien ricos, con miel y limón, pero nada, los cristales seguían ahí. Después de un rato de sufrimiento y de un desayuno más sólido, la cosa se atenuó un poco. Pero nunca se fue del todo. Fui al bautizo de los mellizos, Ángela y Pablo, y pasamos un calor horroroso. Además, mi otra sobri, Claudia, estaba malita.

Después del bautizo, que era en Navacerrada, F y yo fuimos a mi casa y nos metimos en la piscina. Sólo fue un momento, pero ¡qué maravilla! Sobre todo para mis pobres pies, que se me ocurrió quitarme un momento los zapatos y luego me costó horrores ponérmelos otra vez ;_;

Según se iba acercando la hora de cenar me di cuenta de que el dolor de garganta iba dando paso rápida e inexorablemente a la siguiente fase: el trancazo veraniego. Luego no dormí casi nada por el calor que hacía (fuera corría airecito, ¿por qué leches no entraba en casa? ;_; ) y ahora estoy que me caigo de sueño. Según me ha visto la profe esta mañana me ha dado una patada en el culo y me ha mandado para casa, cosa que me ha venido muy bien. Ahora estoy hecha puré, con los oídos y la nariz tapados, con calor y luego frío, con la cabeza embotada... una juerga, vamos.

Y mañana tengo examen.

1 comentarios:

grainne dijo...

Ay, pobeshita! y qué pasó al final con el Chardonay?