EEUU: costa este (I)

Los nervios por el vuelo ya los arrastraba desde días antes. Llegamos al aeropuerto con tres horas de antelación (queríamos facturar los primeros para poder elegir asientos, que F tiene las piernas muy largas y necesita espacio). Lo hicimos bien, y conseguimos ponernos los 4 juntos. Estando en una cafetería nos enteramos de lo de Londres, pero la verdad es que no afectó a nuestro vuelo. Eso sí, a F le tocó el control aleatorio y le hicieron quitarse hasta las zapatillas.

Bueno, en el avión me dieron las siete cosas, pero como es físicamente imposible pasar ocho horas en un estado de tensión continua, me acabé tranquilizando un poco. Ahora, la sensación de "esto se puede caer en cualquier momento" no se ovida ni un segundo. El aterrizaje fue algo peor. El avión hizo un par de caídas de esas en las que grita todo el pasaje. Encantador. Me alegré lo indecible de pisar el suelo. Me faltó poco para hacer como el Papa y besarlo. Claro que los dos polis que había en la puerta del avión me quitaron las ganas de tonterías. Los polis yankis sí que acojonan, no como la guardia civil. Tras pasar los controles de aduanas (qué tensión con tanta seguridad!) por fin tuvimos la sensación de estar en Philadelphia. Una de las cosas que primero piensas es "¡qué de negros!" Sin tintes racistas, ¿eh? Sólo que una no está acostumbrada. Y lo siguiente que se te pasa por la cabeza (sensación que se repitió a lo largo de todo el viaje) es "joder, parece que estemos dentro de una peli". Además allí todo es grande. Muy grande. Enorme. Vamos, que ves un Hummer y pasa completamente desapercibido. No llama la atención como aquí.

Philadelphia nos gustó. Pasamos allí la tarde y noche y la mañana siguiente. Allí ya empezamos a flipar un poco con los edificios, aunque claro, nada en comparación a lo que veríamos en Nueva York. Bueno, N no flipaba tanto, porque ya conocía NY. Pero los demás sí.



Philadelphia
Cargado originalmente por lironcillo



Otra cosa que llama la atención son las iglesias. Están por todas partes. No hay una calle en la que no haya, al menos, una iglesia. Vale, puede que esto sea un poco exagerado, pero de verdad que hay muchísimas. No he visto tantas iglesias por ciudad en mi vida.

En Philadelphia cenamos nuestra primera hamburguesa (ni mucho menos la última). Y estaba realmente buena. El hotel al principio no éramos capaces de encontrarlo, pero es que había cambiado de nombre. Eso sí, la cama una gozada. Era como un campo de fútbol. Antes de las 10 ya estábamos en la cama (es lo que tiene el desfase horario), y qué bien dormimos... al menos yo :P

Al día siguiente, después de un paseíllo por la ciudad, cogimos el coche y pusimos rumbo a Niagara Falls. La de millas que nos hemos chupado en este viaje... uf. Paramos a comer en un pueblo llamado Scranton. Parecía poca cosa, pero era bastante grande, a lo tonto. Eso sí, por la calle apenas había gente. Y ahí tomamos nuestra segunda hamburguesa. Creedme, se llegan a aborrecer con facilidad. Pero es que los menús no suelen ser muy variados...Llegamos al hotel y nos llevamos un sustito. El hotel también había cambiado de nombre, pero además no era ni mucho menos lo que nos esperábamos. Era cutre (pero CUTRE) y estaba lleno de indios (nada en contra de los indios, tampoco; de hecho, mi tío es indio XD ). Todos los trabajadores eran indios. Y la mayoría de los clientes, también. Parecía que estaban todos concentrados allí, en Niagara. En fin, tras aclarar que sólo habíamos reservado dos habitaciones dobles (y no cuatro, como pretendían ellos) nos fuimos a dar un paseo. Y vimos cosas como éstas (lo del fondo es Canadá):



Niagara Falls at night
Cargado originalmente por lironcillo



Al día siguiente teníamos intención de cruzar a Canadá nada más desayunar (mejor no me preguntéis por el desayuno... ya olía a curry a esas horas) pero tuvimos un pequeño contratiempo, y es que la puerta de M y N se jodió y no podían entrar para coger las maletas. Tardaron una hora en subir para abrirla. Todos pensábamos en alguien con un destornillador para sacar la cerradura, como las personas civilizadas. En vez de eso vino un hombre con una palanca y cuatro hierros más y a la voz de "Let's get medieval" (o algo así) empezó a dar leches a la puerta hasta que la desencajó O__o

Una vez en Canadá, vimos las cataratas: impresionantes.



Niagara Falls
Cargado originalmente por lironcillo



El lado estadounidense. Ya véis que el canadiense mola más.


Y nos metimos en un barquito, "Maid of the Mist", que nos llevó casi debajo. La de agua que nos cayó!! No se podía ni mirar. Todo el mundo se arrebujó en el chubasquero y a esperar a que saliesemos de la lluvia torrencial para poder hacer alguna foto. La camara de F murió para el resto del día, por cierto. Exceso de agua, sí.

Sí, ahí nos metimos.

Foto bajo el chubasquero.



Niagara Falls
Cargado originalmente por lironcillo




Próximamente, más.

4 comentarios:

grainne dijo...

Cuando has dicho lo del barco me he acordado de "Como dios", jejeje.

Impresionantes las fotos.

Blame Canada! jajaja

Tyrion91 dijo...

Que bonito todo...
Pero por lo que dices, el tema gastronómico no lo llevan demasiado bien...

Lironcillo dijo...

Hombre, en Nueva York había más cosas, pero la solución fácil y rápida es la hamburguesa. Hay un McDonald's en cada esquina, no exagero. Y en los sitios de carretera, sólo vimos pizzas o hamburguesas (eso sobre todo). Un consejo: NUNCA comáis en un Roy Rogers. Ya os contaré.

raingna dijo...

Me interesa especialmente el asunto gastronomico del viaje. Las fotos de las cataratas son atesticulantes, por cierto O__o
;_; que envidia ;_; y yo todo el veranito estudiando y a medio camino entre el pueblo y mi casa ;_;
Eso me pasa por ser tan vago... creo O__o